BNY Mellon
Emerging Markets
Corporate Debt Fund

El BNY Mellon Emerging Markets Corporate Debt ofrece a los inversores exposición a una clase de activo diversa, que abarca deuda corporativa y otros instrumentos relacionados con el crédito emitidos en mercados emergentes de todo el mundo.

Gestor:

Colm McDonagh

Fecha de lanzamiento

31 de enero de 2012

¿Por qué invertir en este Fondo?
1. Una oportunidad de inversión estructural en crédito de mercados emergentes: el mercado de deuda corporativa de mercados emergentes (ME) ha crecido hasta alcanzar un volumen cercano a los 2 billones de dólares. Se trata de un universo variado, con un número creciente de emisores, en el que un 60% de los bonos en circulación tienen la calificación de grado de inversión. Aunque la mayoría de las emisiones son en dólares, las ineficiencias de mercado hacen que estos bonos ofrezcan rentabilidades al vencimiento (TIR) más altas que el crédito equivalente de mercados desarrollados, con lo que presentan una oportunidad significativa para generar alfa.
2. Un proceso sistemático, dirigido a generar rentabilidades superiores de forma consistente: el Fondo adopta un enfoque de rentabilidad total, posicionándose de forma dinámica en el espectro de deuda corporativa emergente con grado de inversión y high yield, y gestionando su exposición de forma activa a lo largo de los ciclos de tipos de interés y de crédito. Los valores se seleccionan mediante el riguroso proceso de análisis crediticio de Insight, cuya evaluación fundamental por países permite al equipo concentrarse en aquellas empresas respaldadas por condiciones económicas estables o en situación de mejora en sus mercados principales.
3. Enfoque riguroso de gestión de riesgos: Insight ha desarrollado un marco propio de gestión del riesgo para sus carteras de mercados emergentes, con límites de riesgo internos tanto a nivel de países individuales como para toda la cartera. La mitigación del riesgo top-down es un aspecto central del enfoque de Insight, y por lo general, el equipo evita invertir en países en pleno retroceso económico y cuyo panorama político se está deteriorando.

Agentes del cambio en la práctica

Smartphones
La rápida penetración de los smartphones en los mercados emergentes es un factor importante para los inversores. No solo ha revolucionado la conectividad, sino que brinda un acceso abierto al conocimiento (a través de noticias en continuo, por ejemplo) y facilita la realización de operaciones financieras.
Para las empresas acertadas en los sectores correctos, la oportunidad de crecimiento es la exposición a países con poblaciones urbanizadas, muy jóvenes y en pleno crecimiento. Actualmente, estos países tienen tasas de penetración de telefonía móvil bajas pero crecientes.
Según el equipo de inversión, un ejemplo es Helios Towers Africa, propietaria y operadora de torres de telecomunicaciones e infraestructura pasiva en cuatro mercados africanos de alto crecimiento.

Comercio
Una importante tendencia asociada con la creciente prosperidad es el cambio en las preferencias alimentarias: a medida que aumenta su riqueza, la gente tiende a comprar comida más rica en proteínas, como la carne y los productos lácteos.1

Para la estrategia de deuda corporativa emergente, una respuesta a esta tendencia es invertir en exportadores agrícolas globalmente significativos, como el productor Brasileño de carne de vacuno Marfrig.

Amplíe su información sobre el posicionamiento del Fondo

Pese al reciente aumento de la volatilidad, creemos que los inversores en deuda de mercados emergentes (DME) todavía tienen mucho por lo que estar agradecidos. Una combinación de factores estructurales y cíclicos continúa generando oportunidades, sobre todo en deuda pública y corporativa denominada en divisa local, lo cual demuestra la amplitud y profundidad de la clase de activo.

A nivel estructural, la DME aún está dominada por dos tendencias principales: subidas propiciadas por la reevaluación positiva de las perspectivas de crecimiento y asignaciones crecientes de capital por parte de inversores institucionales con posiciones previamente insuficientes. Aunque la “recalificación” del crecimiento ha experimentado una pausa –o incluso una reversión moderada en el caso de la deuda soberana emergente en los últimos trimestres–, se mantiene una tendencia estructural generalizada de revisión al alza de las calificaciones. En cuanto a la demanda institucional, nuestra expectativa es que estos inversores seguirán elevando su exposición a la DME a medida que mejoran los fundamentales de la clase de activo.

2018 está siendo un año muy distinto a 2017, cuya compresión generalizada de las primas de riesgo le merece el calificativo de “año de beta”. En lo que va de año hemos sido testigos de una subida de la volatilidad, a pesar de lo favorable del trasfondo macroeconómico y de la robustez de los fundamentales. Las salidas netas de fondos han aumentado en lo que se ha convertido en un entorno de aversión al riesgo. Entre los factores que han contribuido a la volatilidad han figurado la postura cada vez más restrictiva de varios bancos centrales –especialmente la Reserva Federal estadounidense–, la apreciación del dólar y la creciente preocupación en torno a las políticas de la administración Trump.

2017 en retrospectiva: los activos de riesgo baten al resto

Fuente: JPMorgan, Insight Investment, 31 de diciembre de 2017

En particular, los aumentos arancelarios de Estados Unidos y China han elevado los temores de una guerra comercial a nivel mundial, y los bancos centrales de Argentina, Turquía e Indonesia se han visto obligados a subir sus tipos de interés para defender sus divisas. Además, las tensiones geopolíticas –como por ejemplo las relacionadas con Corea del Norte– no han cesado. Recientemente, los diferenciales de los índices de renta fija de mercados emergentes han experimentado un ensanchamiento, aunque el crédito ha continuado mostrando un comportamiento relativamente bueno.
En nuestra opinión, la caída del mercado es una buena noticia para la clase de activo en su conjunto: significa que, tras un año de fuerte compresión de los diferenciales, descenso de las rentabilidades al vencimiento (TIR) y fuertes subidas de precio en 2017 (figura 1), la DME ofrece oportunidades potencialmente atractivas en todo el espectro de deuda soberana, crédito y divisas. No obstante, debemos hacer hincapié en la necesidad de que los inversores adopten una postura mucho más crítica para poder descubrir focos de prima de riesgo atractiva. En otras palabras, la asignación de activos y la selección de países/valores serán de crucial importancia.

 

Riesgos nacionales
De cara al futuro, pensamos que muchos de los factores estructurales y cíclicos comentados continuarán siendo relevantes a lo largo de 2018. La recuperación sincronizada del crecimiento global parece sólida, los fundamentales macroeconómicos de los mercados emergentes todavía mejoran, y la comunidad inversora muestra pocas señales de estar perdiendo el apetito. Dicho esto, vemos varios riesgos endógenos y exógenos que merecen ser monitorizados.
En el frente interno, cabe destacar el calendario electoral (Venezuela y Brasil en octubre, Tailandia en noviembre e Indonesia y China en diciembre), que podría dar lugar a sorpresas y a oportunidades a nivel de prima de riesgo.
En Brasil, por ejemplo, nuestra opinión es que la volatilidad podría perturbar a los mercados en la recta previa a las elecciones presidenciales de octubre, en las que existe un riesgo considerable de que ningún candidato centrista logre pasar a la segunda vuelta. El expresidente y candidato izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva sigue en la contienda, pese al hecho de que su candidatura parece menos viable tras ser condenado por corrupción el pasado mes de enero. Están en juego los avances logrados hasta la fecha en términos de reforma estructural, medidas de ajuste fiscal y políticas de crecimiento sostenible, que han contribuido a la incipiente recuperación económica de Brasil.

 

Factores de riesgo exógenos
Por lo demás, identificamos tres factores de riesgo exógenos que los inversores no deberían perder de vista: la normalización de los balances de los bancos centrales, el ajuste al alza de los tipos de interés de mercado en Estados Unidos y el proteccionismo. La Fed está recortando su balance y es probable que implemente nuevas subidas del precio del dinero a lo largo de 2018, mientras que el Banco Central Europeo está reduciendo sus compras de activos. En este contexto, el avance de la normalización monetaria a nivel global es susceptible de crear cierta volatilidad para la renta fija de mercados emergentes. Aunque nuestro escenario básico es la normalización gradual y telegrafiada de las políticas de los bancos centrales, todavía hay riesgo de que los ajustes de sus balances tengan un efecto disruptivo en los mercados.
Además, dada la probabilidad de que la economía estadounidense crezca por encima de su potencial en los próximos trimestres, no debería ignorarse la perspectiva de presiones inflacionarias mayores de lo previsto y un consiguiente ajuste al alza de los tipos de interés del mercado en Estados Unidos.
Por último, todavía existe riesgo de que las políticas proteccionistas a nivel de comercio global se intensifiquen en los próximos meses. Tal desarrollo podría redundar negativamente en el crecimiento global y desencadenar picos de volatilidad de divisas con flotación libre.

BNY Mellon Investment Management EMEA Limited (BNYMIM EMEA) o las compañías afiliadas de operación de fondos nombran a las gestoras de inversiones para que asuman actividades de gestión de carteras en el marco de contratos relativos a productos y servicios celebrados entre clientes y BNYMIM EMEA o los fondos BNY Mellon.

1 Organización Mundial de la Salud: Global and regional food patterns and trends (tendencias y patrones alimentarios globales y regionales), consultado el 16 de julio de 2018.

Acerca de Insight Investment

Insight está especializada en estrategias activas de renta fija, rentabilidad absoluta e inversión basada en pasivos (LDI).

El valor de las inversiones puede bajar. Los inversores podrían no recuperar la suma invertida.

Riesgo de rentabilidad/objetivo: no se garantiza de modo alguno que el Fondo vaya a lograr sus objetivos.
Riesgo cambiario: este Fondo invierte en mercados internacionales, con lo que está expuesto a fluctuaciones de los tipos de cambio que podrían afectar a su valor.
Riesgo de mercados emergentes: los mercados emergentes conllevan riesgos adicionales debido a su operativa menos desarrollada.

AB00167-100

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